El acoso laboral es un tema fortísimo, muy importante y muy comprometido. Sucede que en realidad no hay verdadera voluntad de acabar con él, y rara es la institución que se salva de no padecer o haber fomentado en alguna ocasión estos comportamientos hostiles y delictivos.
De verdad, es muy difícil luchar contra esto, no
hay recursos suficientes, hacen falta testigos y en la gran mayoría de
los casos éstos desaparecen como si no existieran, se cambian de acera
simplemente porque el acosador es "más fuerte", no más fuerte, sino más
malo; para enfrentarse judicialmente hacen falta muchas pruebas y muchos
testigos; el coste moral y psicológico es grandísimo y hay que valorar
si realmente va a merecer la pena enfrentarse a un proceso judicial, en
el que la mayoría de los abogados consultados aconsejarán que no se
asegura el éxito y que el coste humano (dolor, sufrimiento, carga
psicológica, ansiedad... Y un largo etc. ) es ingente. Paso un enlace sobre un artículo mío que ha publicado la revista Ecofield, vengo trabajando el tema porque es injustísimo que pasen estas cosas, se atenta contra la persona, contra su integridad física, moral y profesional, contra su profesionalidad, contra su credibilidad... , contra muchísimo, pretendiendo reducir a la víctima a la mínma expresión, pretendiendo acabar con ella, como sea, con la seguridad de quedar en la impunidad, con lo que el delito se fortalecerá en el delincuente y lo hará más peligroso, más seguro de sí. Es una pena que pasen estas cosas, hay que luchar contra todo esto y firmemente pienso que si no se va contra un delito lo que se está haciendo realmente es colaborando en él.
Saludos. El enlace es: "... Y la víctma, después de un caso de acoso laboral, qué...?!.
Http://ecofield.com.ar/blog/? P=3247